Este lunes 31 de marzo de 2025, SpaceX ha vuelto a hacer historia lanzando con éxito la misión Fram2 desde el Centro Espacial Kennedy en Florida. Esta misión privada, integrada por cuatro tripulantes no profesionales, marca un antes y un después al convertirse en el primer vuelo espacial humano en alcanzar una órbita polar, sobrevolando directamente los polos geográficos de la Tierra.
El exitoso lanzamiento del Falcon 9
La misión despegó con puntualidad a las 21:46 hora del Este de EE.UU., con el cohete Falcon 9 iluminando la noche con una estela naranja, iniciando una trayectoria inédita hacia una órbita polar. El lanzamiento exigió una ruta inusual hacia el sur, demandando un mayor consumo de combustible debido a la inclinación orbital de 90 grados respecto al ecuador.
Tras superar la fase crítica de máxima presión aerodinámica en los primeros 57 segundos, la primera etapa del Falcon 9 se separó y regresó exitosamente para aterrizar en la plataforma marítima autónoma A Shortfall of Gravitas, situada en el Océano Atlántico. La cápsula Dragon, llevando a los cuatro astronautas civiles, se separó de la segunda etapa a los 9 minutos y 46 segundos, iniciando oficialmente su histórica trayectoria orbital.
Un equipo diverso con espíritu aventurero
La tripulación de Fram2 está liderada por Chun Wang, emprendedor de Malta conocido por sus inversiones en criptomonedas, quien financió íntegramente esta misión privada. Le acompañan Jannicke Mikkelsen, directora de cine noruega especializada en filmación en ambientes extremos; Eric Philips, aventurero australiano experto en expediciones polares; y Rabea Rogge, investigadora alemana especializada en robótica. Ninguno había tenido experiencia previa en vuelos espaciales, lo que subraya el carácter innovador y arriesgado del proyecto.
¿Por qué elegir una órbita polar?
A diferencia de anteriores misiones privadas como Inspiration4 o Polaris Dawn, Fram2 eligió esta órbita polar única no solo por su valor simbólico, sino también por los beneficios científicos que ofrece. Desde esta posición privilegiada, la tripulación podrá observar fenómenos atmosféricos exclusivos de las regiones polares, incluyendo auroras boreales y el fenómeno STEVE (Strong Thermal Emission Velocity Enhancement), caracterizado por sus emisiones luminosas de plasma en altitudes elevadas.
La decisión también representó un desafío técnico significativo para SpaceX, al demandar un esfuerzo adicional de combustible y maniobras complejas. Sin embargo, esta órbita única se alinea perfectamente con los intereses científicos y exploratorios del equipo.
Ciencia en órbita: 22 experimentos para el futuro
Durante los próximos tres a cinco días en órbita, el equipo llevará a cabo un ambicioso programa de 22 experimentos científicos diseñados para evaluar cómo afecta la microgravedad a diferentes aspectos de la vida humana y agrícola, pensando especialmente en futuras misiones prolongadas al espacio, como las que podrían llevarnos a Marte.
Entre las investigaciones más destacadas está la realización pionera de radiografías en el espacio, un procedimiento que podría ser crucial para futuras intervenciones médicas en órbita. También se estudiará cómo la regulación metabólica humana, especialmente de la glucosa, se ve afectada por la ausencia de gravedad, empleando métodos innovadores para mantener el ejercicio físico dentro de la cápsula Dragon, de apenas cuatro metros de diámetro.
Además, se probará la viabilidad del cultivo de setas ostras en condiciones de microgravedad, lo cual podría revolucionar la agricultura espacial, permitiendo a los astronautas producir alimentos frescos durante largos períodos lejos de la Tierra.
Un enfoque multidisciplinario hacia el futuro espacial
La diversidad profesional y cultural de los miembros de Fram2 refuerza la perspectiva multidisciplinaria y holística de la misión. Chun Wang aporta su visión empresarial y financiera, Jannicke Mikkelsen captura visualmente fenómenos atmosféricos excepcionales desde el espacio, Eric Philips aporta su experiencia en supervivencia en entornos extremos, y Rabea Rogge profundiza en el comportamiento de sistemas automatizados y robóticos en condiciones difíciles.
La misión también incluye un análisis detallado sobre el comportamiento humano, fisiología en microgravedad, síndrome de adaptación al espacio (que afecta al 70% de astronautas en vuelos prolongados), y estudios específicos sobre salud hormonal femenina, un área hasta ahora poco explorada en el ámbito espacial.
Un paso más hacia Marte
Fram2 no es simplemente una misión singular para llamar la atención; es un esfuerzo genuino por avanzar en la preparación humana para la vida en el espacio profundo. Las investigaciones que se realizarán durante este vuelo único proporcionarán información crucial para futuras misiones de exploración a Marte y otros destinos en el espacio lejano.
Al tiempo que SpaceX continúa revolucionando la industria espacial comercial, esta misión demuestra cómo el sector privado puede asumir riesgos innovadores que impulsan el progreso científico y tecnológico. Fram2 abre nuevas posibilidades en la exploración espacial, acercándonos cada vez más a un futuro en el que la humanidad pueda prosperar en otros mundos.
Con este exitoso lanzamiento y las valiosas investigaciones que se llevarán a cabo en órbita polar, la misión Fram2 marca un verdadero hito, redefiniendo lo que es posible en el campo de la exploración espacial tripulada.