El mundo del cine perdió una de sus figuras más icónicas con la muerte de Gena Rowlands, la actriz nominada al Oscar, mejor conocida por su colaboración en una serie de películas con su esposo, el director John Cassavetes. Rowlands falleció a los 94 años en su hogar en Indian Wells, California, según informó su hijo, Nick Cassavetes, el miércoles. En 2024, Nick reveló que su madre había sido diagnosticada con Alzheimer.
Una Carrera Definida por Cassavetes
Aunque Rowlands tuvo una exitosa carrera antes y después de sus trabajos con Cassavetes, fueron las películas que realizó junto a su esposo las que marcaron un hito en su trayectoria. Desde «Faces» (1968) hasta «Love Streams» (1984), Rowlands encarnó una serie de papeles revolucionarios como mujeres dañadas y anhelantes, mostrando actuaciones emocionalmente comprometidas que eran poco comunes en el cine estadounidense de la época. En una entrevista con The Guardian en 2001, Rowlands reflexionó sobre su trabajo, diciendo: «Era considerado vergonzoso para una mujer mayor tener algo que decir sobre cualquier cosa emocional.»
Nacida en 1930 en Madison, Wisconsin, Rowlands ganó un lugar en la American Academy of Dramatic Arts en 1953, donde conoció a Cassavetes durante su audición. Se casaron al año siguiente y ambos trabajaron como actores en teatro y cine. Rowlands debutó en Broadway en 1956, junto a Edward G. Robinson, en «Middle of the Night» de Paddy Chayefsky, y en 1959 apareció como estrella invitada en la serie policíaca «Johnny Staccato,» protagonizada por Cassavetes.
La Independencia Cinematográfica de la Pareja
Cassavetes se interesó en la dirección y en 1958 terminó «Shadows,» un filme de la nueva ola que surgió de los talleres de actuación que él organizaba. Aunque Rowlands no apareció en «Shadows,» sí actuó en un pequeño papel en «A Child Is Waiting,» la tercera película dirigida por Cassavetes, en la que tuvo un conflicto con el productor Stanley Kramer. Tras esto, la pareja decidió trabajar de manera independiente de Hollywood, y «Faces» (1968) fue un paso clave en esta dirección. En esta película, aclamada como un estudio desgarrador de la ruptura matrimonial, Rowlands interpretó a una trabajadora sexual contratada por un marido infeliz.
Rowlands continuó con una serie de roles en películas dirigidas por Cassavetes. En «Minnie and Moskowitz» (1971), interpretó a una curadora de arte que, tras una ruptura, es perseguida por el excéntrico Moskowitz (Seymour Cassel).
En «A Woman Under the Influence» (1974), tanto ella como Cassavetes fueron nominados al Oscar por sus interpretaciones, con Rowlands en el papel de una mujer casada que sufre un colapso emocional. «Opening Night» (1977) la mostró como una actriz de teatro con problemas mentales, y en «Gloria» (1980), papel que le valió una segunda nominación al Oscar, interpretó a la exnovia de un mafioso que protege a un niño, el único sobreviviente de un ataque de la mafia a sus vecinos. Su última película con Cassavetes fue «Love Streams» (1984), en la que interpretó a la hermana divorciada del personaje alcohólico de Cassavetes.
Un Legado Televisivo y Cinematográfico
Durante los últimos años de vida de Cassavetes, y hasta su muerte en 1989, Rowlands mantuvo una carrera paralela en la televisión, recibiendo elogios por sus papeles en dramas televisivos como «Thursday’s Child» y «The Betty Ford Story.» También comenzó a diversificarse en la industria cinematográfica, interpretando a una profesora de filosofía en crisis emocional en «Another Woman» (1988) de Woody Allen, a la pasajera de un taxi en «Night on Earth» (1991) de Jim Jarmusch, y a la tía Mae en «The Neon Bible» (1995) de Terence Davies.
Además, apareció en películas dirigidas por su hijo Nick Cassavetes, como «She’s So Lovely» (1997), basada en un guion de John Cassavetes, y en el romance de culto «The Notebook» (2004), que protagonizaron Rachel McAdams y Ryan Gosling. También trabajó en «Broken English» (2007), el debut cinematográfico de su hija Zoe Cassavetes, protagonizado por Parker Posey.
Rowlands, quien fue galardonada con un Oscar honorífico en 2015, tuvo una carrera cinematográfica que abarcó décadas y dejó una marca indeleble en la industria del cine. Su interpretación en «A Woman Under the Influence» inspiró a generaciones de actores y cineastas. «Trabajar tanto tiempo? Ni siquiera pensé que viviría tanto,» confesó a Variety antes de recibir su premio en los Governors Awards, con una risa rugiente y profunda, característica de sus papeles en «A Woman Under the Influence,» «Faces,» «Opening Night» y otros dramas dirigidos por Cassavetes.
La Vida Después de Cassavetes
Después de la muerte de su esposo en 1989, Rowlands continuó trabajando como actriz, especialmente en proyectos dirigidos por sus propios hijos. Participó en el debut como director de su hijo Nick, «Unhook the Stars» (1996), en su éxito «The Notebook» (2004) y en su película de 2012 «Yellow,» además de un papel en la película «Broken English» (2007) de su hija Zoe. También protagonizó «The Neon Bible» (1995) de Terence Davies, un drama ambientado en la Georgia de los años 1940.
Rowlands fue pionera en la transición casi sin esfuerzo de ser una joven estrella de Broadway a convertirse en una gran dama del cine. En una entrevista temprana, mencionó: «Muchas mujeres, cuando ya no pueden seguir haciendo papeles románticos jóvenes, no quieren considerar los roles de carácter y se retiran antes. Pero yo simplemente miré los guiones y seguí viendo lo que me gustaría hacer, y nunca me preocupé por eso.»
Reconocimientos y Últimos Trabajos
Gena Rowlands recibió numerosos premios a lo largo de su carrera, incluyendo tres premios Emmy y dos nominaciones al Oscar. En 1987, ganó un Emmy como actriz principal en «The Betty Ford Story» de ABC, en 1992 por «Face of a Stranger» de CBS y en 2003 como actriz de reparto en «Hysterical Blindness» de HBO. También ganó un Emmy diurno en 2004 como la protagonista en «The Incredible Mrs. Ritchie» de Showtime.
Su último trabajo en cine llegó en 2014 con dos películas: la comedia de ciencia ficción «Parts Per Billion,» junto a Frank Langella, y una adaptación de la obra «Dancing for Six Weeks,» protagonizada por Joshua Jackson. En diciembre de 2014, Rowlands dejó su huella en el Teatro Chino de Hollywood, un homenaje a su influyente carrera.
Un Legado Inolvidable
Gena Rowlands dejó una huella indeleble en el cine independiente estadounidense de los años 70 y 80. Su colaboración con John Cassavetes definió una era del cine, y su disposición para explorar personajes complejos y desafiantes la convirtió en una actriz única. Como afirmó Variety en una reseña, «Nadie es mejor conocido por analizar el terror de un colapso mental que Gena Rowlands.»
Rowlands es sobrevivida por sus tres hijos, Nick, Zoe y Alexandra, varios nietos y su segundo esposo, Robert Forrest, con quien se casó en 2012. Su legado perdurará como un testimonio de su talento y de su contribución al arte del cine.