Un choque mortal sacude la reputación de Xiaomi
Un trágico accidente ocurrido el pasado 29 de marzo en una autopista de la provincia de Anhui, China, ha puesto bajo la lupa la seguridad del vehículo eléctrico SU7 de la empresa tecnológica Xiaomi. El incidente, que dejó tres víctimas mortales, ha despertado preocupación sobre la eficacia y seguridad de los sistemas de conducción asistida, comúnmente conocidos como NOA (Navigate on Autopilot).
El vehículo involucrado era un Xiaomi SU7 en su versión estándar, sin tecnología LiDAR, circulando con el sistema NOA activado a una velocidad de 116 kilómetros por hora cuando colisionó contra una barrera de hormigón. Aunque el sistema había detectado un obstáculo y emitido una alerta para que el conductor retomara el control, el automóvil finalmente impactó a una velocidad de 97 km/h, incendiándose inmediatamente después del choque.
Cronología del accidente y primeras investigaciones
Según la información proporcionada por Xiaomi a las autoridades, el vehículo emitió una advertencia de peligro segundos antes del impacto, y aunque el conductor intentó reducir la velocidad, no pudo evitar la colisión. El incendio posterior dejó únicamente fragmentos del chasis de acero, evidenciando la magnitud del impacto y posterior explosión denunciada por familiares de las víctimas.
Familiares señalaron a medios locales como The Paper que las puertas no se abrieron tras el choque, impidiendo la evacuación. Xiaomi defendió que el SU7 cuenta con un mecanismo manual de apertura en caso de fallo eléctrico, aunque la compañía no confirmó si proporciona formación específica a los compradores sobre su uso.
Xiaomi colabora con las autoridades, pero enfrenta críticas
En un comunicado oficial, Xiaomi afirmó estar cooperando plenamente con la policía y haber entregado todos los datos técnicos del vehículo y del sistema de asistencia a la conducción. Además, la empresa aseguró haber desplegado un equipo especializado para apoyar las investigaciones.
No obstante, la familia de una de las víctimas, prometida del dueño del vehículo, criticó públicamente la falta de comunicación directa por parte de Xiaomi. La compañía respondió señalando que su prioridad era asistir a las familias bajo autorización policial, pero esto no logró mitigar la indignación generada entre los afectados.
Impacto financiero y repercusiones en Xiaomi
Este accidente, el primero de gravedad registrado con el modelo SU7, llega justo cuando Xiaomi gozaba de un notable éxito comercial desde su entrada en el sector automovilístico en 2024. Con más de 200,000 unidades vendidas del SU7, este modelo había incluso superado en ventas mensuales al Tesla Model 3 desde diciembre del año pasado.
Sin embargo, tras conocerse los detalles del accidente, las acciones de Xiaomi experimentaron una caída del 5,49%, en contraste con el sólido rendimiento financiero que habían mostrado hasta ahora. Esta caída ocurrió solo una semana después de que la empresa lograra recaudar aproximadamente 5,5 mil millones de dólares en una emisión de acciones destinada a financiar su expansión en vehículos eléctricos.
Expertos como Shen Meng, director del banco de inversión Chanson & Co. en Beijing, destacaron la preocupación de los inversores sobre las perspectivas futuras de Xiaomi en el mercado automotriz tras este suceso.
Debate sobre seguridad de los sistemas de conducción inteligente
El accidente del SU7 ha reavivado la discusión sobre la seguridad de los sistemas avanzados de asistencia a la conducción, tecnología similar a la ofrecida por Tesla, Huawei o Xpeng. Aunque estos sistemas permiten maniobras como cambios de carril, aceleración, frenado y dirección con mínima intervención humana, las empresas enfatizan que la responsabilidad última recae en el conductor.
En Estados Unidos, por ejemplo, la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras (NHTSA) identificó recientemente al menos 13 accidentes fatales relacionados con el sistema de conducción asistida de Tesla, subrayando el riesgo del «previsible mal uso» por parte de los conductores.
Futuro incierto para los planes automovilísticos de Xiaomi
Este incidente podría representar un significativo revés para las aspiraciones de Xiaomi en el competitivo mercado de los coches eléctricos. La compañía, que proyectaba vender unas 350,000 unidades durante 2025 y lanzar próximamente su primer SUV eléctrico, el YU7, ahora debe enfrentar la crisis generada por este accidente mortal.
Mientras avanzan las investigaciones, la industria automotriz seguirá atentamente el desarrollo del caso para evaluar si se trata de un evento aislado o de un síntoma de problemas estructurales en la seguridad de los vehículos inteligentes. Xiaomi, por su parte, deberá esforzarse en restaurar la confianza de los consumidores y de los inversores en sus sistemas tecnológicos y procedimientos de seguridad.
La tragedia ocurrida con el Xiaomi SU7 pone de relieve la necesidad urgente de una revisión profunda de los protocolos de seguridad asociados con tecnologías de conducción asistida. Tanto consumidores como inversores estarán pendientes de los resultados de la investigación para determinar si el mercado sigue confiando en el potencial de los vehículos eléctricos de Xiaomi o si este accidente marcará un antes y un después en su trayectoria en la industria automotriz.